Atrás he dejado la soledad ella me atrapaba y asfixiaba cegaba mis sentidos y me agobiaba. He pisoteado la mediocridad que cegaba mi destino se hacia dueña de mis pensamientos me llevaba por su camino.
Se ha encendido de nuevo la ilusión que se encontraba en la habitación oscura de mi corazón. Ha llegado el momento de quitarme la venda de mis ojos que mi voz hable desde el alma y mis pasos recorran senderos llenos de esperanza.
Mis manos las dejo abiertas! extendidas! dispuestas!
ellas desean ofrecer todo el calor
que se les fue negado en tiempos de poca vida.
He enterrado en el olvido
la hipocresÃa y la maldad que de negro
alguno me habÃa vestido.
El sol guÃa de nuevo mi objetivo
la luna mece mi descanso
arropado de tranquilidad con el firmamento y su manto.
Sediento estoy de vida
ávido mi cuerpo de cariño
al tiempo doy tiempo para conseguirlo.
Es un nuevo ser el que ahora empieza a estar vivo
una nueva vida la que se abre a un futuro lleno de color