La suave noche es mi amiga
siempre que el temor del dÃa
sumerge mi alma y estremece mi cuerpo.
Pasos desconocidos a los mios anulan
cuando en las calles vacÃas los seres caminan
golpeando el asfalto con gritos de muerte.
En busca de alguna sonrisa
mis ojos recorren aceras oscuras cuerpos inertes
sintiendo cada lágrima como fuego
escociendo mis poros
llegando hasta el suelo en forma de hielo.
Diferente es mi mundo ante el cual me consumo
enajena cada sentido
mi voluntad la doblega
y mis razones quiebra.
Cada esquina es mi refugio
me aferro a ellas
esperando su suave murmullo
que silencie mi alma
y aplaque mi espÃritu.
Es la noche quien llega
que de su claridad me llena
que me acaricia y me dice
descansa tranquilo
velaré tus sueños
te acunaré en mi vientre.
Ya no hay temor que me oprima
todo el sosiego inunda mi cuerpo
de vida se empapa mi vida.
(DesearÃa convertirme en noche
y velar como lo hace la luna tranquila)
No saber nada del dÃa
de azul y blanco vestir mi vida
asà la más suave brisa
y una paz inmensa
en mi corazón anidarÃan.