He llegado al único sitio donde la verdad de mi vida
concuerda con lo triste de mi pasado.
Donde solo hay cuatro paredes que estrechan mis pensamientos
y un rincón que puede velar mis sueños o hacerlos pedazos.
Ni yo mismo puedo entender como recurro a él (sintiéndome masoquista)
es de los pocos lugares donde me encuentro bien.
Una suave música escucho mientras mis pocos pensamientos
tratan de salir luchando por no tropezar entre mi conciencia hecha rehén
y unas cuantas neuronas que sobreviven sin querer.
Cierro la puerta
bajo la persiana
solo una luz tenue parece perderse
entre las sombras
de lo poco
que aquí dentro puedo poseer.
Extiendo mis brazos
y mis piernas
me dejo envolver
por el poco aire
que entre las rendijas puedo absorber.
Seguro me siento
feliz y por segundos cruel
un solo momento se vuelve eterno
es todo lo que deseo una y otra vez
una y otra vez
(ya ni mi respirar siento ...)
(ya ni siento ...)
ya ...
...