Amigo mio. Fuiste mi refugio en tempestuosas noches de invierno. Fuiste mi sombra cuando el sol quemaba en un cielo de fuego. Fuiste mis alas cuando mis pasos quebrados caÃan al suelo. Fuiste mi cobijo cuando mi piel desnuda la helaba el viento.
No llores más mÃtico amigo! No ves que tus lágrimas como cristales me rompen entero? No entiendes que si tú desfalleces en agonÃa me encuentro? Hasta el infinito se retuerce de dolor al verte desecho! y las estrellas apagaron sus lámparas en señal de duelo!
Que aflicción en tu corazón te sacude dentro! Basta ya por favor! no suframos más por no tenerlo, hago hasta lo imposible por sacarlo de mi pecho! Me arrancarÃa el corazón si eso fuera lo correcto, Mi alma la vendarÃa para que no viera nuestro asosiego.