Le dejó escapar el alma
pintándola de verde
cubriéndola de calas
arropándola de suerte.
Sonrió en su partida
tragándose sus iras
mordiéndose sus lágrimas
empuñando sus desdenes.
Le habló de un mundo nuevo
de un futuro pleno
con un mañana eterno
por un camino fresco.
Le acarició en su rostro
bajó sobre sus hombros
beso sus dulces manos
se acuno en su torso.
Le dejó libre y seguro
le abrazó en su mundo
le ayudó tanto y mucho
y por EL el tiempo lo detuvo.
Había compartido VIDA
mil meses mil días
el todo de un rumbo
CANCIÓN POESÍA.
Cruzaron sus caminos
fueron puentes entre ríos
fueron fuentes serenas
en momentos de desatino.
Fueron casa y refugio
de aquellos sin cobijo
fueron amor entre cenizas
comprensión entre distintos.
¡ERAN LOS DOS FUNDIDOS POR SIEMPRE EN UNO!
Pero no era UNO el que moría
que a su destino salía
que a otro estado nacía.
Era la vida la que se iba
que de vacío se cubría
que hacia otra vida corría
que el dolor y el amor digería.
Era el otro que con EL se consumía
que todo un mundo abajo se le venía
que escaparse con EL desearía.
Era la muerte que en pedazos destrozaba la vida
que tal vez sin saberlo
separaba dos seres que el amor les unía.
Era sólo ella
que con su fuerza venía
se marchaba con UNO
dejando al OTRO sin vida.